De París a los Alpes suizos. Esta vez nos metemos en la cocina de Cantine Laszlo, un estudio culinario parisino donde el buen gusto va mucho más allá de la mesa. Detrás del proyecto, una fundadora con tanto estilo como personalidad.

¿En el menú? Una nueva versión de la clásica tarta de nueces de la Engadina, con castañas, semillas y caramelo. Una receta con mucha textura, sabores de otoño y un punto inesperado.

Cantine Laszlo nos comparte su receta y todos los pasos para prepararla en casa. Bon appétit!

EAT

Tarta de nueces de la Engadina, castañas y semillas

Para un molde de tarta de 24–26 cm

Ingredientes

Para la masa quebrada:

-300 g de harina de trigo
-150 g de mantequilla fría
-100 g de azúcar
-1 huevo
-1 pizca de sal-1 yema de huevo adicional para sellar y pincelar la masa

Para el relleno:

-370 g de azúcar moreno

-300 ml de nata líquida

-30 g de miel

-1 tarro de mermelada de castañas (250 g)

-450 g de frutos secos y semillas variados: nueces, avellanas, almendras, pipas de calabaza y pipas de girasol

–1 pizca de flor de sal

Elaboración

1. Preparar la masa quebrada

 

En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal.
Añade la mantequilla fría cortada en dados pequeños. Con las yemas de los dedos, integra la mantequilla con los ingredientes secos hasta obtener una textura similar a la del pan rallado fino.
Incorpora el huevo y mezcla suavemente hasta que la masa se una, procurando no trabajarla en exceso.
Forma una bola, aplástala ligeramente y envuélvela en film transparente. Déjala reposar en el frigorífico durante al menos 1 hora.

2. Preparar los frutos secos y las semillas

Trocea las nueces, las avellanas y las almendras en pedazos grandes. Añade las pipas de calabaza y las de girasol.
Procura que los trozos tengan un tamaño generoso para conseguir un relleno con una textura crujiente muy agradable.

3. Preparar el caramelo

Derrite el azúcar moreno poco a poco en un cazo de fondo grueso hasta obtener un caramelo dorado.
Añade con cuidado la nata, preferiblemente ligeramente templada, y después incorpora la miel y la flor de sal. Remueve hasta conseguir una mezcla homogénea.


4. Incorporar el relleno

Añade todo el tarro de 250 g de mermelada de castañas y, a continuación, los frutos secos y las semillas.
Mezcla suavemente hasta que todos los ingredientes queden bien cubiertos de caramelo.

 

5. Forrar el molde

Precalienta el horno a 180 °C.
Divide la masa en dos porciones, dejando una ligeramente más grande que la otra.
Estira la porción más grande y utilízala para forrar un molde de tarta de 24–26 cm.
No estires la masa demasiado fina: procura que tenga un grosor aproximado de 5 mm.

6. Rellenar la tarta

Reparte uniformemente sobre la base de masa la mezcla de frutos secos, semillas y castañas.

7. Cubrir y decorar la tarta

Estira la porción de masa restante hasta alcanzar un grosor aproximado de 5 mm.
Colócala sobre el relleno y sella los bordes con un poco de yema de huevo.
Pincela toda la superficie con yema para que la masa adquiera un bonito color dorado durante el horneado.
Con la punta de un cuchillo, marca suavemente un dibujo decorativo de rombos sobre la superficie, con cuidado de no cortar la masa.

8. Hornear

Hornea a 180 °C durante aproximadamente 35–45 minutos, hasta que la masa esté bien dorada.

9. Dejar reposar

Deja que la tarta se enfríe por completo a temperatura ambiente y, después, refrigérala durante al menos 2–3 horas antes de cortarla.
Este tiempo de reposo permite que el caramelo se endurezca y ayuda a que los frutos secos y las semillas se mantengan unidos.

Consejo: La mermelada de castañas aporta al relleno una textura algo más suave que la de una tarta tradicional de nueces de la Engadina.
Es posible que el caramelo siga estando un poco líquido incluso después de enfriarse. Esto da lugar a una textura diferente, pero especialmente deliciosa.
Para conseguir porciones más limpias al cortar, deja la tarta en el frigorífico durante unas horas antes de servirla.